lunes, 17 de junio de 2013

Impotencia, rabia... ¿y dejadez?


Es curioso. Acabo de ver una entrada en Facebook que se quejaba de lo mal que estaba una asignatura, del sinsentido que tenía. Y por supuesto no es la primera ni será la última Y me ha parecido gracioso. Os preguntaréis (si es que aún me lee alguien) por qué.

Veréis. Hace dos años tuve una de las experiencias más desagradables que he tenido la desgracia de padecer en mi trayectoria universitaria, aunque finalmente se resolviera felizmente. Una profesora, que por cierto carecía de conocimientos sobre el temario que trataba de explicar, trató de marearnos durante todo el cuatrimestre que ella impartía clases. Primero nos dio unos criterios de evaluación; después, a dos semanas del examen los cambió. 

En esta situación, en que toda la clase expresaba en voz alta su malestar y se quejaba de lo mal que estaba la asignatura y lo injusta que era la situación (¿os suena?), un grupo de personas decidimos, por nuestra cuenta y riesgo, sopesar con el director del departamento las posibilidades que teníamos en vistas a tratar de obtener un justo trato por parte del profesorado. 

La cosa se desmadró: la profesora creyó que la clase actuaba a sus espaldas, cuando en ningún momento se insinuó que hubiera una representación de la misma durante la charla con el director; decidió amenazarnos por mail; y finalmente pactó unas medidas con el director del departamento, y nos transmitió otras distintas. Un grupo de personas, no quedamos contentas y decidimos presentarnos a un examen imposible de realizar en el tiempo estipulado donde entraba un temario que no se había explicado en clase ni insinuado de entrar como materia examinoria. Fui el único suspendido y, en unas charlas personales en las que la legalidad y la justicia quedaron al margen, conseguí finalemente aprobar.

Lo gracioso de la situación es la siguiente: es cierto que el alumnado posee nimios instrumentos para hacer frente al profesorado universitario en caso de tratamiento injusto. Pero también es verdad que el alumnado no está dispuesto a levantar una queja y jugarsela, poniendo en práctica lo que dice pensar. Está muy bien quejarse por Facebook, pero no estaría de más dejar de ser un gorrón y actúar un poco más. 

Esta situación es perfectamente extrapolable a la situación política. Cuantos de nosotros tenemos conocidos o amigos que se les sube la bilis mientras redactan sus entraditas, rabiosos contra la injusticia, la inmoralidad y la hipocresía, pero que si tienen la oportunidad de ponerlo en práctica huyen, con la mítica frase de "eso no sirve para nada" o "no tengo tiempo que perder". Señores, recapaciten. Sean prácticos, sean leales a si mismos. Dejen el Facebook, salgan a la calle, griten y protesten. Quéjense.

viernes, 25 de enero de 2013

Por las dudas

Y solo quedaba él. Estaba perdido, en medio de todo aquello. Había luchado durante años, caminando hacia delante persiguiendo aquella quimera lumínica. Otros, lo habían intentado y habían caído en el intento. El creyó ser distinto. Sin embargo, allí estaba, plantado en mitad de todo aquello, con una sonrisa. Si, sonreía. ¿Qué podía quedarle si no una última sonrisa? Atrás quedaban las noches persiguiendo aquellas luces, que tan pronto como se acercaban, se burlaban de él y se volvían a alejar. Y sin embargo lo intentaría una última vez.

Como cada noche salió a buscarla. La esperanza en una mano, en la otra un poco de magia. Y como cada noche salió. Los duros golpes del pasado ya le habían noqueado una vez, pero podría volver a caer si no encontraba una pronto. Siguiéndolas había perdido el norte. 

Y entonces allí estaba. La vio, como la viese, quizás, unas semanas atrás. Aquella vez había pensado que era un espejismo como tantas otras. Y entonces empezó la persecución, como los dioses persiguiendo ninfas, tratando de hacerlas suyas. Quizá no fuese la mejor analogía. No, habría que buscar algo mejor. 

Pero la siguió allá donde pudiera encontrarla. No fue fácil localizarla. A veces se escondía durante semanas, pero siempre reaparecía. Y cuando lo hacía, aquella luz le atraía más fuerte que ninguna otra. Pero quería más. No quería un parpadeo infinito, ni una que se volviese a escapar, estando tan cerca. Así que siguió buscandola, siguiéndola y si, por que no, persiguiéndola. Y cuando pensó que se había vuelto a quedar a oscuras, salió de su pequeño escondrijo, y la vio. Brillaba más que ninguna otra.

Y el frágil astro encontró su luz para empezar a brillar como debía. Sin mirar atrás. Y 729 días después sigo brillando. Mil gracias.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Que raro es el tiempo...

Hace 4 años entré en la carrera de historia, despué sde la desastrosa experiencia vivida en económicas. Dentro de un año habré acabado.

Si me paro a pensar me siento muy triste. Si, seré licenciado y tendré un título universitario (con un valor personal mucho más alto que profesional en este país de pandereta), pero habrá pasado un ciclo importante de mi vida. Y lo que venga me temo que no será mejor.

Como en todos lados, hubo malos momentos (carreras por el Cerbuna, amigos esporádicos, desengaños, hipocresía...) pero los buenos los superarán con creces. Solo por algunas personas ya merece la pena. Y seguramente las pierda de vista. 

El día menos pensado saldré por la puerta de la Universidad, en busca de quién sabe qué. 
Solo espero, en fecha tan señalada, recordar las palabras de un viejo amigo: "yo sin historia no soy nada", y afrontar el futuro con renovado optimismo. 

viernes, 6 de enero de 2012

Una de Cine: El Gato Con Botas

Para darle vida a mi blog he decidido hacer minicríticas de películas que vaya a ver al cine (o en casa). Mi público es escaso y la mayoría no va al cine pero por lo menos le doy uso al blog.
La peli de hoy es "El Gato Con Botas", de Dreamworks. El trailer prometía algunos puntazos y no ha defraudado: los puntazos del trailer eran cojonudos; el resto de la película un pasatiempo más. No es mala, pero tampoco buena y no recomiendo ir a verla. Cabe destacar la voz de la coprotagonista que cambia del trailer a la película.
Buenas noches!

domingo, 27 de noviembre de 2011

Felicidades Untur!!

Tras unos meses sin tocar el blog, he desmpolvado mi máquina de escribir para realizar una nueva entrada. Ajeno a contar las visicitudes del mundo, como venía siendo habitual, hoy toca una entrada simple, pues carezco de la habilidad para crear una historia literaria como quisiera, pero para mi especial, para una gran amiga y su historia.

De un tiempo lejano -quizá no tanto, solo dos meses- viene a mi mente una mesa, una ponchera, muchas risas y unos cuantos "aran san san, aran san san". Entre las sombras oigo las palabras esquimal, historia, sueño; retumban en mi cerebro como un rompecabezas. Una amiga, cerca de mi, me cuenta estas cosas, y yo, atento, escucho y trató de comprender y darle un sentido.Sin embargo, aunque la noche crea un ritmo místico perfecto para la narración, mi cabeza anda en otro aire, y los acontecimientos vuelcan la velada y terminó dejando todo esto guardado en un rincón de mi mente.

Poco tiempo después, un breve comentario en una red social desencadena la vuelta de estos recuerdos, pero ¿qué hacer con ellos? La universidad me tiene absorbido, apenas puedo leer entre montañas de trabajo, pero sé que debo hacer algo con todo esto. 

Hoy finalmente me he decidido a escribir esta entrada en recuerdo y felicitación de la ganadora del I Premio Internacional de Relatos LGTB "Corralejo": Ana G. Cozar. Una gran escritora. Una gran Amiga. Un beso desde Zaragoza.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Ajedrez, Jorge Luis Borges

Hoy, buscando un poema para el día 1 en el que se celebra "Cortos de Teatro" (http://www.facebook.com/event.php?eid=276566595689293, spam del bueno ^^) tenía que buscar un poema de Borges, llamado "Ajedrez". Lo he encontrado rápido, internet está para todos de forma rápida. Sin embargo, fijándome más cuidadosamente he encontrado un fallo. En el primer terceto, había una frase de 10 sílabas, lo que era verdaderamente raro, por que todo el poema era de once sílabas. En todas las páginas de poema aparecía el mismo problema. Al final en un video de youtube he encontrado que lo decía correctamente el propio Borges. ¿Tan locos nos hemos vuelto? Al menos, que duda cabe, que si publicas algo, trates de contrastar la información. He aquí la versión correcta.

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?

No mucha gente leerá esto (tengo 5 seguidores de los cuales solo me leen asiduamente 2) pero al menos sabed como es la forma correcta del poema, y que si se hace algo, se hace bien. 

viernes, 19 de agosto de 2011

Y de nuevo, aquí estoy

No se por que será. Hoy no es un día tan distinto de otros, pero me apetecía escribir. Quizás por el hecho de leer a http://javiherillo.blogspot.com/ me ha entrado la pelusilla; quizás escuchar a viejos rockeros a las 2 de la mañana me ha traído la inspiración; o quizás solamente el increible calor que hace en Zaragoza hace que apetezca entrar a escribir, antes que irse a dormir. Motivos no me faltan.

Ya se queridos - y escasos- lectores que os tengo acostumbrados a leer entradas más tirando hacia lo reivindicativo que hacia temas personales; y tengo en mente una entrada sobre la visita papal a España, pero lo dejo para otro momento. Hoy simplemente quiero escribir, que surja lo que surja a boleo, sin importar que escribo.

Pienso en que todo puede cambiar en un instante casi sin proponernoslo, los recuerdos fluyen, viejos amigos que dejaste atrás, otros con los que te enemistas por tonterías - entre los que destacan los malentendidos-, suerte de personas que no volverás a ver, más que ocasionalmente, y otras que cada vez que las ves cambian, no importa si pasan dos años o 3 días, van cambiando y evolucionando. Y lo peor -o no- es que ellos ven en ti la misma evolución.

De nuevo esa sensación de neblina al mirar al futuro, solo el presente se vislumbra claro, luminoso. Lo demás poco importa, o dejará de importar cuando mañana despierte y apenas recuerde que estuve escribiendo.

Suena una canción de otra época. Qué difícil escuchar sin recordar; escribo forzado, la inspiración se aleja. Una entrada corta, para reengancharme; nos vemos en un rato pues "la vida eterna solo dura un rato".